18 diciembre 2006

Monopolio vs Monopolio

En las ultimas semanas hemos visto en los distintos noticieros de las dos grandes televisoras del país, Televisa y TV Azteca, en lo que pareciera un pacto acordado, una campaña en contra de presuntas prácticas monopólicas del Grupo Casa Saba, el principal distribuidor de medicamentos en México.

Usando como base historias reales y conmovedoras de personas de bajos recursos y/o con enfermedades terminales, se han transmitido múltiples reportajes que tienen un solo propósito: acusar al grupo Saba de controlar el mercado de distribución de medicamentos y por ende propiciar la muerte de miles de mexicanos enfermos de escasos recursos al ser el responsable de los altos precios de los medicamentos.

Ya desde hace muchos años que el mercado farmaceútico en nuestro país ha estado monopolizado por éste y otros grupos. Los empresarios del ramo se defienden, afirmando que los precios de los medicamentos son fijados por los laboratorios extranjeros; "el distribuidor solo es un intermediario, recibe un descuento o comisión por la colocación y venta de los medicamentos en las farmacias" afirman. Los distribuidores pues, aseguran, no fijan los precios, lo hacen los laboratorios.

Pero sin profundizar en este tema, la pregunta es, ¿porque el repentino interés de ambas televisoras por denunciar estas prácticas?, la respuesta no tiene ningún interés periodístico, y claro mucho menos social, sino algo más simple: la televisión.
En los últimos meses Grupo Saba ha estado llevando a cabo una serie de estrategias con el fin de incursionar en el mercado televisivo, pues acaba de asociarse con Telemundo, filial de la empresa multinacional General Electric, que por este motivo también está siendo blanco de las televisoras al ser acusada de prácticas fraudulentas sustentadas en hechos ocurridos ya hace varias décadas, así mismo Grupo Saba solicitó formalmente a la Secretaria de Comunicaciones la licitación para comenzar una tercera cadena de televisión abierta en México, actualmente dominada por Televisa y TV azteca.

Ambas televisoras acaparan el 90% de la televisión nacional y al mismo tiempo el 60% de toda la publicidad en los medios de comunicación, negocio multimillonario que no están dispuestos a compartir. De esta manera para las televisoras la industria farmaceútica ha sido solo un exelente pretexto para desprestigiar a su futuro competidor, y que nos muestran que están dispuestas a todo para seguir dominando en los hogares mexicanos. La guerra de los monopolios apenas comienza.