¿Qué es política?
Política es un término subjetivo, que a lo largo de la historia y alrededor del mundo ha obtenido diversos significados. Según algunos políticos y sociólogos, política es definida como el juego o dialéctica amigo-enemigo que tiene en la guerra su máxima expresión, y algunos la ven también como la actividad orientada ideológicamente en la toma de decisiones de un grupo para lograr un objetivo o bien común.
Sin embargo, dejando a un lado la percepción que cualquiera pudiera tener sobre esta actividad, hay una cosa muy clara: la política es la palanca que mueve al planeta. Por medio de la política se llega a acuerdos, por medio de la política crece una nación, por medio de la política se convoca a las masas, por medio de la política se efectúa una guerra. El hombre, por naturaleza, es un ser político, económico y social.
Un factor preocupante en esta época, la época del consumismo y de lo desechable, la época del postmodernismo, es la falta de interés de la sociedad, sobre todo la juventud, hacia la política.
Y no me refiero al interés hacia la actividad política en sí misma, sino simplemente a la participación individual por medio de la información. La sociedad mexicana se limita a la simple crítica, sin un conocimiento avalado, se pelea por los derechos, pero se eluden las obligaciones.
Es realmente decepcionante, que hoy en día, la gente esté más atenta a las posibles causas de la muerte de un cantante, que a los duros problemas que vamos a tener en el próximo sexenio.
Actualmente, se tiene una falsa imagen de lo que representa un ser político, un porcentaje elevado de la población sostiene con firmeza que política es sinónimo de corrupción, robo, mentira y deshonestidad. Esto en parte es una opinión cierta, y planteo aquí una pregunta curiosa: ¿Hay políticos que son rateros, o hay rateros que son políticos?
La corrupción existe en todos lados, no hace falta ser activista político para ser corrupto. Sabemos de las operaciones ilegales que llevan a cabo muchos empresarios, o de la forma en la que los padres resuelven el acenso de grado de su hijo cuando éste no cumple con el requisito, del soborno a empleados del gobierno para acelerar un trámite, y, una de las prácticas más comunes en nuestro país, la evasión de una multa de tránsito con la famosa “mordida”. Estos, por más que se justifiquen, son actos de corrupción.
Viéndolo desde este punto, todos en nuestra vida hemos cometido actos de corrupción, en mayor o menor cantidad y gravedad.
Desgraciadamente y como ya lo mencioné, la política es la palanca que mueve al planeta, y con todo el poder que se ejerce al practicar esta actividad, los actos de corrupción son mayores, sólo en medida, no en cantidad.
Es por eso mi interés en que la gente esté bien informada, no por medios propagandísticos y dirigidos por políticos, ya que generalmente éstos son de difamación y desinformación. Fuentes más confiables como libros de historia, periódicos, textos políticos de autores intelectuales e incluso novelas, relatos históricos y cuentos, son un buen medio de información y enriquecimiento cultural.
Es momento para dejar de pensar en qué podemos hacer, y empezar a hacer, actuar con responsabilidad, actuar con la razón y no con el corazón, aportar algo como sociedad. Para convivir en paz. Para tener un México libre e independiente.