El gobierno de Felipe Calderón empezó con un acto que a muchos les dejó especulaciones: el aumento salarial de las fuerzas de seguridad nacional. Las malas lenguas comentaban que era una estrategia para pactar un acuerdo moral y que éste (el ejército) respondiera con un total apoyo hacia el presidente. Esas son no más que patrañas inventadas por gente de oposición. El ejército jura lealtad se le pague más o menos.
Otro suceso que a muchos dejó absortos fue el nombramiento como titular de la SeGob a Francisco Ramírez Acuña, exgobernador de Jalisco, quien tiene acusaciones por presuntas violaciones a los derechos humanos. Durante un evento internacional que tuvo cede en la ciudad de Guadalajara, un grupo de manifestantes se presentó ante las instalaciones donde se llevó a cabo el evento, y éstos fueron desalojados de manera violenta. Tiene también la fama de ser una persona de poco diálogo, de poca paciencia y de una respuesta rápida y efectiva.
Todo esto trajo, a los primeros días del mandato del presidente Felipe Calderón, fuertes críticas.
Sin embargo, ahora podemos ver qué resultados trajeron estos movimientos "tan drásticos" como dirían algunos. La noticia del día en los principales periódicos nacionales ha sido el "Operativo Conjunto Michoacán".
El Lunes 11 de Diciembre, se anunció el inicio de este prolongado operativo de seguridad. Se ha forzado la seguridad en el estado de Michoacán, éste se tiene atestado y rodeado de elemento de seguridad estatal y federal, por la PFP y militares. El objetivo principal es combatir eficientemente a las principales bandas que operan el narcotráfico en esa entidad, la cual se tiene estimada como la principal en cuanto a esta actividad ilícita.
Curioso fue que unos momentos después de anunciado el operativo, el primo de Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, apareciera asesinado dentro de su camioneta. El titular de la PGR del Estado de México descarta la posibilidad de que el narco estuviera implicado en este hecho, a muchos nos parece lo contrario.
El nuevo gobierno empezó con una mano dura y firme, mostrando que sabe gobernar y lo hará, que defenderá su estado de derecho, aplicando todas las de la ley de una manera directa. Y esperemos que así lo haga durante los 6 años.
18 diciembre 2006
Monopolio vs Monopolio
En las ultimas semanas hemos visto en los distintos noticieros de las dos grandes televisoras del país, Televisa y TV Azteca, en lo que pareciera un pacto acordado, una campaña en contra de presuntas prácticas monopólicas del Grupo Casa Saba, el principal distribuidor de medicamentos en México.
Usando como base historias reales y conmovedoras de personas de bajos recursos y/o con enfermedades terminales, se han transmitido múltiples reportajes que tienen un solo propósito: acusar al grupo Saba de controlar el mercado de distribución de medicamentos y por ende propiciar la muerte de miles de mexicanos enfermos de escasos recursos al ser el responsable de los altos precios de los medicamentos.
Ya desde hace muchos años que el mercado farmaceútico en nuestro país ha estado monopolizado por éste y otros grupos. Los empresarios del ramo se defienden, afirmando que los precios de los medicamentos son fijados por los laboratorios extranjeros; "el distribuidor solo es un intermediario, recibe un descuento o comisión por la colocación y venta de los medicamentos en las farmacias" afirman. Los distribuidores pues, aseguran, no fijan los precios, lo hacen los laboratorios.
Pero sin profundizar en este tema, la pregunta es, ¿porque el repentino interés de ambas televisoras por denunciar estas prácticas?, la respuesta no tiene ningún interés periodístico, y claro mucho menos social, sino algo más simple: la televisión.
En los últimos meses Grupo Saba ha estado llevando a cabo una serie de estrategias con el fin de incursionar en el mercado televisivo, pues acaba de asociarse con Telemundo, filial de la empresa multinacional General Electric, que por este motivo también está siendo blanco de las televisoras al ser acusada de prácticas fraudulentas sustentadas en hechos ocurridos ya hace varias décadas, así mismo Grupo Saba solicitó formalmente a la Secretaria de Comunicaciones la licitación para comenzar una tercera cadena de televisión abierta en México, actualmente dominada por Televisa y TV azteca.
Ambas televisoras acaparan el 90% de la televisión nacional y al mismo tiempo el 60% de toda la publicidad en los medios de comunicación, negocio multimillonario que no están dispuestos a compartir. De esta manera para las televisoras la industria farmaceútica ha sido solo un exelente pretexto para desprestigiar a su futuro competidor, y que nos muestran que están dispuestas a todo para seguir dominando en los hogares mexicanos. La guerra de los monopolios apenas comienza.
Usando como base historias reales y conmovedoras de personas de bajos recursos y/o con enfermedades terminales, se han transmitido múltiples reportajes que tienen un solo propósito: acusar al grupo Saba de controlar el mercado de distribución de medicamentos y por ende propiciar la muerte de miles de mexicanos enfermos de escasos recursos al ser el responsable de los altos precios de los medicamentos.
Ya desde hace muchos años que el mercado farmaceútico en nuestro país ha estado monopolizado por éste y otros grupos. Los empresarios del ramo se defienden, afirmando que los precios de los medicamentos son fijados por los laboratorios extranjeros; "el distribuidor solo es un intermediario, recibe un descuento o comisión por la colocación y venta de los medicamentos en las farmacias" afirman. Los distribuidores pues, aseguran, no fijan los precios, lo hacen los laboratorios.
Pero sin profundizar en este tema, la pregunta es, ¿porque el repentino interés de ambas televisoras por denunciar estas prácticas?, la respuesta no tiene ningún interés periodístico, y claro mucho menos social, sino algo más simple: la televisión.
En los últimos meses Grupo Saba ha estado llevando a cabo una serie de estrategias con el fin de incursionar en el mercado televisivo, pues acaba de asociarse con Telemundo, filial de la empresa multinacional General Electric, que por este motivo también está siendo blanco de las televisoras al ser acusada de prácticas fraudulentas sustentadas en hechos ocurridos ya hace varias décadas, así mismo Grupo Saba solicitó formalmente a la Secretaria de Comunicaciones la licitación para comenzar una tercera cadena de televisión abierta en México, actualmente dominada por Televisa y TV azteca.
Ambas televisoras acaparan el 90% de la televisión nacional y al mismo tiempo el 60% de toda la publicidad en los medios de comunicación, negocio multimillonario que no están dispuestos a compartir. De esta manera para las televisoras la industria farmaceútica ha sido solo un exelente pretexto para desprestigiar a su futuro competidor, y que nos muestran que están dispuestas a todo para seguir dominando en los hogares mexicanos. La guerra de los monopolios apenas comienza.
16 diciembre 2006
Hablemos de política
¿Qué es política?
Política es un término subjetivo, que a lo largo de la historia y alrededor del mundo ha obtenido diversos significados. Según algunos políticos y sociólogos, política es definida como el juego o dialéctica amigo-enemigo que tiene en la guerra su máxima expresión, y algunos la ven también como la actividad orientada ideológicamente en la toma de decisiones de un grupo para lograr un objetivo o bien común.
Sin embargo, dejando a un lado la percepción que cualquiera pudiera tener sobre esta actividad, hay una cosa muy clara: la política es la palanca que mueve al planeta. Por medio de la política se llega a acuerdos, por medio de la política crece una nación, por medio de la política se convoca a las masas, por medio de la política se efectúa una guerra. El hombre, por naturaleza, es un ser político, económico y social.
Un factor preocupante en esta época, la época del consumismo y de lo desechable, la época del postmodernismo, es la falta de interés de la sociedad, sobre todo la juventud, hacia la política.
Y no me refiero al interés hacia la actividad política en sí misma, sino simplemente a la participación individual por medio de la información. La sociedad mexicana se limita a la simple crítica, sin un conocimiento avalado, se pelea por los derechos, pero se eluden las obligaciones.
Es realmente decepcionante, que hoy en día, la gente esté más atenta a las posibles causas de la muerte de un cantante, que a los duros problemas que vamos a tener en el próximo sexenio.
Actualmente, se tiene una falsa imagen de lo que representa un ser político, un porcentaje elevado de la población sostiene con firmeza que política es sinónimo de corrupción, robo, mentira y deshonestidad. Esto en parte es una opinión cierta, y planteo aquí una pregunta curiosa: ¿Hay políticos que son rateros, o hay rateros que son políticos?
La corrupción existe en todos lados, no hace falta ser activista político para ser corrupto. Sabemos de las operaciones ilegales que llevan a cabo muchos empresarios, o de la forma en la que los padres resuelven el acenso de grado de su hijo cuando éste no cumple con el requisito, del soborno a empleados del gobierno para acelerar un trámite, y, una de las prácticas más comunes en nuestro país, la evasión de una multa de tránsito con la famosa “mordida”. Estos, por más que se justifiquen, son actos de corrupción.
Viéndolo desde este punto, todos en nuestra vida hemos cometido actos de corrupción, en mayor o menor cantidad y gravedad.
Desgraciadamente y como ya lo mencioné, la política es la palanca que mueve al planeta, y con todo el poder que se ejerce al practicar esta actividad, los actos de corrupción son mayores, sólo en medida, no en cantidad.
Es por eso mi interés en que la gente esté bien informada, no por medios propagandísticos y dirigidos por políticos, ya que generalmente éstos son de difamación y desinformación. Fuentes más confiables como libros de historia, periódicos, textos políticos de autores intelectuales e incluso novelas, relatos históricos y cuentos, son un buen medio de información y enriquecimiento cultural.
Es momento para dejar de pensar en qué podemos hacer, y empezar a hacer, actuar con responsabilidad, actuar con la razón y no con el corazón, aportar algo como sociedad. Para convivir en paz. Para tener un México libre e independiente.
Política es un término subjetivo, que a lo largo de la historia y alrededor del mundo ha obtenido diversos significados. Según algunos políticos y sociólogos, política es definida como el juego o dialéctica amigo-enemigo que tiene en la guerra su máxima expresión, y algunos la ven también como la actividad orientada ideológicamente en la toma de decisiones de un grupo para lograr un objetivo o bien común.
Sin embargo, dejando a un lado la percepción que cualquiera pudiera tener sobre esta actividad, hay una cosa muy clara: la política es la palanca que mueve al planeta. Por medio de la política se llega a acuerdos, por medio de la política crece una nación, por medio de la política se convoca a las masas, por medio de la política se efectúa una guerra. El hombre, por naturaleza, es un ser político, económico y social.
Un factor preocupante en esta época, la época del consumismo y de lo desechable, la época del postmodernismo, es la falta de interés de la sociedad, sobre todo la juventud, hacia la política.
Y no me refiero al interés hacia la actividad política en sí misma, sino simplemente a la participación individual por medio de la información. La sociedad mexicana se limita a la simple crítica, sin un conocimiento avalado, se pelea por los derechos, pero se eluden las obligaciones.
Es realmente decepcionante, que hoy en día, la gente esté más atenta a las posibles causas de la muerte de un cantante, que a los duros problemas que vamos a tener en el próximo sexenio.
Actualmente, se tiene una falsa imagen de lo que representa un ser político, un porcentaje elevado de la población sostiene con firmeza que política es sinónimo de corrupción, robo, mentira y deshonestidad. Esto en parte es una opinión cierta, y planteo aquí una pregunta curiosa: ¿Hay políticos que son rateros, o hay rateros que son políticos?
La corrupción existe en todos lados, no hace falta ser activista político para ser corrupto. Sabemos de las operaciones ilegales que llevan a cabo muchos empresarios, o de la forma en la que los padres resuelven el acenso de grado de su hijo cuando éste no cumple con el requisito, del soborno a empleados del gobierno para acelerar un trámite, y, una de las prácticas más comunes en nuestro país, la evasión de una multa de tránsito con la famosa “mordida”. Estos, por más que se justifiquen, son actos de corrupción.
Viéndolo desde este punto, todos en nuestra vida hemos cometido actos de corrupción, en mayor o menor cantidad y gravedad.
Desgraciadamente y como ya lo mencioné, la política es la palanca que mueve al planeta, y con todo el poder que se ejerce al practicar esta actividad, los actos de corrupción son mayores, sólo en medida, no en cantidad.
Es por eso mi interés en que la gente esté bien informada, no por medios propagandísticos y dirigidos por políticos, ya que generalmente éstos son de difamación y desinformación. Fuentes más confiables como libros de historia, periódicos, textos políticos de autores intelectuales e incluso novelas, relatos históricos y cuentos, son un buen medio de información y enriquecimiento cultural.
Es momento para dejar de pensar en qué podemos hacer, y empezar a hacer, actuar con responsabilidad, actuar con la razón y no con el corazón, aportar algo como sociedad. Para convivir en paz. Para tener un México libre e independiente.
Efecto boomerang
La resonancia política que ha tenido lugar después del pasado proceso electoral ha definido la posición en la cuál se colocará la que pudo haber sido “la primera fuerza política del país.”
Según encuestas recientes, indican que la mayor parte de la población quiere de nuevo la paz que se le ha venido reprimiendo en los últimos meses. Otro tanto manifiesta su deseo a que tanto el PRD - incluyendo sus diputados y representantes -, como el mismo López Obrador, reconozcan a las instituciones, a las leyes, y al presidente Felipe Calderón.
López Obrador ha cavado su propia tumba, solo se ha hecho de los peores enemigos. Descalificó a organismos e instituciones federales, señaló como traidores y vendidos a infinidad de gente, movilizó y fracturó a la ciudad que tanto lo apoyó, ¿y todo para qué?, para acusar de un fraude que jamás ha podido ser comprobado, para convocar a un estado de anarquía y violencia disfrazado como una obra en defensa de la democracia, democracia la cuál no respetó.
Error muy grave de los activistas del PRD fue seguir las órdenes déspotas de su líder - y no me refiero a Cárdenas - , y más grave fue respaldar tanto sus acciones como a su proyecto de “gobierno alterno”. Ahora, con las revelaciones sobre la relación APPO-PRD, y el ahora preso Flavio Soza, quien se descubrió como integrante del PRD, la popularidad y credibilidad del partido se ha venido en una fuerte caída.
Años de trabajo incansable le costaron al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas para establecer y definir a su partido como tal, para convertirlo en un partido de una verdadera alternativa, fuerte y, hasta hace algunos meses, serio. Y un solo hombre, con el poder de sus acciones, lo derrumbó.
Según encuestas recientes, indican que la mayor parte de la población quiere de nuevo la paz que se le ha venido reprimiendo en los últimos meses. Otro tanto manifiesta su deseo a que tanto el PRD - incluyendo sus diputados y representantes -, como el mismo López Obrador, reconozcan a las instituciones, a las leyes, y al presidente Felipe Calderón.
López Obrador ha cavado su propia tumba, solo se ha hecho de los peores enemigos. Descalificó a organismos e instituciones federales, señaló como traidores y vendidos a infinidad de gente, movilizó y fracturó a la ciudad que tanto lo apoyó, ¿y todo para qué?, para acusar de un fraude que jamás ha podido ser comprobado, para convocar a un estado de anarquía y violencia disfrazado como una obra en defensa de la democracia, democracia la cuál no respetó.
Error muy grave de los activistas del PRD fue seguir las órdenes déspotas de su líder - y no me refiero a Cárdenas - , y más grave fue respaldar tanto sus acciones como a su proyecto de “gobierno alterno”. Ahora, con las revelaciones sobre la relación APPO-PRD, y el ahora preso Flavio Soza, quien se descubrió como integrante del PRD, la popularidad y credibilidad del partido se ha venido en una fuerte caída.
Años de trabajo incansable le costaron al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas para establecer y definir a su partido como tal, para convertirlo en un partido de una verdadera alternativa, fuerte y, hasta hace algunos meses, serio. Y un solo hombre, con el poder de sus acciones, lo derrumbó.
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